música de Clara Serrano

Loading...

viernes, 30 de enero de 2015

SOLITARIO PLACER


Te sientas siempre en una esquina,  para poder mirarme sin delatarte, escuchando con dedicada atención, y yo sin poder observarte, dando mi explicación, hablando del subjuntivo y la madre que lo parió. 

Y tú, con tus ojos claros, fijos en mí, inalterables de expresión pero haciendo una disección perfecta de mi cuerpo y mi alma. y yo derretida, implorando por dentro acabar la clase para que me pongas un café, con esa diligencia tuya y esas manos que hablan de sexo sin filigranas, de manos en la  cintura que te levantan.

Y te escribo a ti, que sabes que existo solo porque te explico, pero no sabes de los versos que te escribo, ocultas sensaciones, ensoñaciones y delirios. 

Pero me vigilas y en esa mirada tuya soy capaz de convertirme en Sherezade, para que haya mil y una noches, aunque sea de solitario placer.

Clara Serrano

lunes, 26 de enero de 2015

ENHEBRO HISTORIAS




Enhebro historias, paridas por el dolor,  el amor, la pasión o el deseo. No sé quién dicta  a mi mano las palabras que brotan desgarrando el papel y desangrandome el alma. 
Salen a borbotones y van contándome quién vive dentro de mí, pero no reconozco su autoría a veces, porque mi yo es alguien que habita también en mis sueños. Un yo a veces tan desconocido que asombra a mis ojos con su paso cuando por el papel se materializa.

Le dice a alguien que le perdone, a otro que no le deje, a otro que sepa amar, a otro que le espere, a otro que tenga paciencia, a otro que se marche, a otro que le haga el amor, a otro que no llore, a otro que no sufra por su ausencia, a otro que vive sin saber que por él, vive ella. 

Llora por el que se fue, ríe por el que ha llegado, sueña con el que vendrá, vive por el que anhela.

Le cuenta a propios  y extraños,  quién es o quién querría ser, también quién era, qué perdió, qué espera, con quién estuvo o está, a quién no esperó, con quién se hubiera ido,  quién quiso que llegara, quién ha venido o quién  espera que venga.

Le habla a la noche, a la mañana, al amanecer, a la tarde, mientras duerme, mientras vela, mientras ríe, mientras llora o mientras juega.

Juega a confundirla, a embellecerla, a despistarla,   a que sea deseada, a perderla en el deseo, a quererla. Juega a confundirlo, a embellecerlo, a despistarlo,  a que se sienta  deseado,  a quererlo, a que en el deseo se pierda.

Juega  al escondite, al escarnio, a la ironía, al sexo, al dolor , a la burla, al amor, a la alabanza, a la chanza.

Pide justicia, amor, reflexión, celo, perdón, memoria, sexo, paciencia, pasión, entrega, pero nunca venganza.

Y sigue viviendo, acurrucado en algún sitio de mi interior, como un pajarillo asustado,  un guerrero valeroso, un amante festivo o dolorido, un niño entristecido o alegre,   un viento huracanado, un humilde poeta.

Clara Serrano



sábado, 24 de enero de 2015

QUE AÚN SIGUE VIVA

 


Solo me quedaron párpados, prefería verte con ellos que con mis desgastadas pupilas, turbias de tanta lágrima, de tanto horizonte lejano, que no traía más que la ensoñación de oasis en donde las caricias se escurrían de mis manos como arena entre los dedos, donde el agua prístina ahogaba más que aliviar la sed, donde las estrellas titileantes de un cielo inmenso producían miedo más que sueños.

El tiempo se corrompía sin tu esencia en mi cuerpo, un reloj de arena daliniano que no terminaba de dejar pasar el último grano, suspendido en una ingravidez, dolorosa para mi cuerpo y perversa para mi cerebro. Un último grano que dejaba en suspenso el pasado tanto como en cruel espera el futuro.

Los últimos espasmos de una penuria que descarnaba la piel, vacía del tacto de tus manos. Tus manos.. tan pensadas y añoradas. Los últimos suspiros de un corazón desgastándose en una guerra impía contra la falta de amor.


Era absurda la espera, los puños ya retorcidos de desazón y agotados no dejaban más que margen a la laxitud y abandono, en una renuncia a dejar atrapado el pasado. 

Los labios constreñidos en una mueca de falsa alegría. 

Tanta indiferencia fingida que torcía el alma en una contractura inaguantable. 

Tanto verso desgastado por el uso reiterado de las palabras. Donde el amor, el deseo y la muerte  se mezclaban en una danza macabra.

La risa hecha jirones en chistes de dudoso talante, pero como los borrachos..., deseando colgarse de una palabra que les haga llorar, reír o vociferar, con el único fin de  decirle al mundo y a si mismos que aún siguen vivos. 

Y así con aquellas risas compulsivas, en la profundidad del invierno, finalmente aprendí que dentro de mí yace un verano invencible.

Clara Serrano

*Este relato participó en el concurso FRASELETREANDO
de la Comunidad ALMAS DE BIBLIOTECAS Y CINES
en marzo de 2015
  con la frase de Albert Camus; En la profundidad del invierno, finalmente aprendífinalmente aprendí que dentro de mí yace un verano invencible


Los ganadores:
https://plus.google.com/u/0/communities/103619283315608925347/stream/bfc20725-3399-43b8-a37a-c8dfda4d500f

jueves, 22 de enero de 2015

SOBRE EL ARCOIRIS



Sobre el arcoiris sobrevuelo
al ver tu mirada
que siempre te delata,
y la mía que te acorrala
con su rotundo deseo.

Sobre el arcoiris sobrevuelo
mientras mi cuerpo se desnuda
en fantasía solitaria
ante  tus ojos sedientos,
que si me miran no ven mi ropa
sino mi pubis húmedo 
y la blandura de mi pecho 

Sobre el arcoiris sobrevuelo
siguiendo la estela de nuestro recuerdo.
Tumbarme boca abajo y 
dispuestos al amor
sentir en mi nuca tu aliento.
Aprisionada por ti
sobre el arcoiris sobrevuelo.

Al cabalgarte, ardiente amazona,
sobre el arcoiris sobrevuelo,
al compás de las palabras
que quieres oír y decirtequiero,
susurrantes en tu oído,
que te robarán la calma
inundándo todo de amor y deseo.

Clara Serrano

martes, 20 de enero de 2015

DILE


               Dile que le extraño, tú que pasas siempre por allí y que sin él me cuesta vivir.
Dile que el otoño es gris como un nublado, que no puedo ver sus colores si no le tengo a él.
Dile que mis manos se enfrían y están llenas de caricias que no  puedo darle.
Dile que empiezo a olvidar su mirada cuando sobre mí estaba
sus ojos de ángel y demonio cuando me tomaba, 
yo tumbada desnuda  y  él mirándome de pie.
Dile que mi cuerpo se seca sin sus  besos y  mi boca sin su dulce jugo sabe a hiel.
Dile que le espero en una esquina del cielo 
para unidos formar un brillante mosaico de nubes piel con piel.

Clara Serrano

lunes, 19 de enero de 2015

COMO UN VENDAVAL


Has entrado como un vendaval,
aunque sigiloso, sin tirar los muebles,
conmoviendo eso sí, mis caderas.

Has entrado con una mirada,
ardiente desde el interior,
abrasadora sobre mi pecho,
sin enterarse nadie que lo viera

Sangre fresca, jovial,
volcán poderoso
derramando sobre mí tu esencia.

Solo una mirada bastó para llamarnos,
reconocidos los dos en este salvaje deseo.

Clara Serrano


domingo, 18 de enero de 2015

EN UN ABRAZO PERFECTO Y ETERNO

Te quiero mucho, ¿lo sabes?,                                y eres  importante para mí,
mucho más de lo que creías 
o ahora piensas.

Eso me apetece decirte y también
que tu cara  a  todas partes va conmigo ,
que te llevo en el horizonte de la carretera,
si conduzco el coche o si soy pasajera.
En el bolso al abrir para buscar un pañuelo,
o si me pongo perfume en el cuello,
pienso en lo que pensarías
si verme pudieras  ....

Cuando me miro al espejo te sonrío               
porque allí estás, enfrente mío.
Y te beso sin  besarte
a un cristal en el que estás tú
aunque solo me devuelva frío,
al que me has condenado,
caldo de prohibidos deseos
pero palpitantes, aún con vida
un  puñado de certezas.

Al andar te veo, si me fijo en un rosal,
o un banco del parque, si me coloco el pelo,
al saludar, al cruzar las piernas,
al hablar a alguien con dulzura,
todo lo hago pensando si tú me vieras.
Estás en el  armario al abrirlo,
desnuda me observo y te veo mirando,
cuando la última vez ,
tan lejos ya, aunque cerca aún, 
nos llenamos de besos y caricias tiernas           

En cada mirada te perdono
tu abandono y mi soledad,
también te dedico mi deseo,
sin pensar si llegará algún día
que volvamos a rozar nuestros cuerpos
en un abrazo perfecto y eterno.

Clara Serrano 
foto:www.gabisanchez.es


viernes, 16 de enero de 2015

Sí, ERAN PARA TI MIS VERSOS

Y todavía te preguntabas 
 si eran para ti mis versos.
No sabías nada aún
después de todo ese tiempo
y sería demasiado 
para seguir queriendo.
Sin arte ni parte,
sin dueño,  ni vida, ni sueños; 
y la espera en ese páramo
desharía para siempre el anhelo.

Texto y foto: Clara Serrano


martes, 13 de enero de 2015

ESQUIVAR A LA MUERTE

 


No podía querer a nadie más si en sus brazos se quedó su amor. Nadie podía ocupar sus sueños  si ya tenían dueño y amarrados con cadenas de un amor nuevo, profundo y ciego se negaban a renacer. 

No habría más versos ni  besos que los que ya a él le dió, no había más condena ni lágrimas que por él vertiera.No hubo un sol naciente que no le trajera su mirada, pues su recuerdo era el cielo con el que empezaba la mañana. 
No hubo más pasión que cuando a él buscaba, ni más desasosiego cuando de sus brazos marchaba, ni deseo de devorar a besos como en sus brazos tuvo, ni pena más grande que cuando él decidió acabar con todo. 

Todo lo que pasara ahora sería pequeño, casi insignificante, rodaría los caminos como alma fugaz sin detenerse, escondiendo su verdadera sonrisa para regalársela cuando él regresara a ella. Apartando la mirada de los ojos que la desearan  para no desgastar su encanto en ojos profanos que quisieran penetrarla, para mantenerse intacta, solo acariciada y sentida como él la dejó.

Pero nadie se percataría de su verdadero duelo, su boca sonreiría  como antaño antes de conocerle, escondiendo en la comisura de sus labios la amargura que le había dejado su lejanía y en su corazón estaría el germen de la nada absoluta, del amor desaparecido, la sabiduría intacta de que solo era el amor por lo que ella esquivaba a la muerte.

Clara Serrano

viernes, 9 de enero de 2015

PADRE




La primavera lo trajo, el frío se lo llevó,
no hubo casi tiempo para vivirlo,
no hubo casi tiempo para el amor.
Grande y noble como una montaña vieja,
arropó sus juegos, la cogió en brazos,
la defendió de todo mal,
honesto guerrero, pacífico y esmerado.

Una helada demoledora,
un corazón fatigado y nostálgico,
una pena anclada en el pasado,
unos pulmones estrechados
por el esfuerzo y el dolor
tuvieron la culpa.
Todos ellos se lo llevaron
y yo no me despedí de él.

Un recuerdo trás el cristal
me queda de su estampa regia.
Una piedra cruel tapa ya su mirada,
con su camisa vieja azul,
de espaldas al sol en vez de cara,
 solo con otros que también marcharon.

 Lágrimas que  ahogan,
que estrechan el corazón
en vez de esponjarlo.
Solo tu imagen conmigo,
tus peines sin rastro ya de tu olor.
Sin nada para traerte de vuelta,
solo mi recuerdo, flojo soldado
para tan cruel y despiadada guerra
que nunca podré ganar.

Clara Serrano

jueves, 8 de enero de 2015

SINTIÓ






Sintió cómo se le acercaba por detrás,   sintió el rozar de sus pasos que se aproximaban  sin casi tocar el suelo, también la reconoció porque la olió. A pesar de ello, su abrazo le sorprendió.

Estaba  en su cama, minutos antes había pensado en ella y se había echado  boca abajo y en un simulacro de poseerla  había empujado su pelvis contra el colchón.
Pero sentir cómo se echaba sobre él le sobrecogió y se quedó quieto, casi sin respirar para que nada se desvaneciera.

Con su brazo izquierdo abarcó parte de su pecho y le aferró  a ella y su mano derecha le acarició el pelo con una mezcla de delicadeza y apasionamiento. 
Sentía su aliento caliente en la nuca y aquello le erizó el pelo y sintió cómo empezaba a excitarse.

Pasaron unos segundos eternos que le parecieron minutos y  antes de empezar a besarlo en el cuello,  le olfateó, como una pantera antes de comerse su presa.
Sus  besos fueron largos y pronunciados y su pecho, caliente y mullido, aplastado  contra su espalda, terminó de llevarle a un grado de desazón que empezaba a ser insoportable.

La tenía encima, casi cortándole la respiración pero no quería moverse, el placer que sentía bajo aquella presión era indescriptible. Su boca humedeciendo su cuello, sus orejas.., ese abrazo fiero, casi desesperado que lo mantenía pegado a ella.
Las piernas de ella le habían apresado las suyas en un lazo poderoso y su pubis que ya cuando se echó sobre él había dejado su humedad en sus nalgas, ahora ardía.

Se deslizó sobre él y mientras le acariciaba la espalda con suavidad de terciopelo en las manos, le llenó de besos lentos, ceremoniosos a la vez que  lascivos .
No quería abrir los ojos, se  recreaba plenamente en aquellas sensaciones, estaba viviendo cada milímetro de su boca  y cada átomo de su aliento en su piel .

Su mano izquierda empezó a abrirse camino por su pecho hasta llegar a su pubis y entonces sintió la punta de sus dedos palpando aquella parte de su cuerpo crecida y palpitante, sus dedos ávidos abarcándolo, su mano agarrándolo y así, comenzó a acariciarlo, meciéndolo en un vaivén delicioso.

Cerró más los ojos para concentrarse en su deseo y en el de ella y el placer fue un viaje a miles de años luz de velocidad en el que perdió el sentido.

Despertó aturdido con el zumbido de su móvil sobre la mesilla , la buscó sin entender lo que había pasado, la luz seguía encendida, y tardó un tiempo aún en darse cuenta de que todo había sido una ensoñación.

 El teléfono vibró de nuevo,....¿ wassaps a aquellas horas? 
Al mirar la pantalla vio que sólo eran las 23,40, estiró el brazo para cogerlo y deslizó el dedo sobre la pantalla, confundido, decepcionado y hastiado y comprobó que era una pesada con la que últimamente se entendía.

Tendría que contestar con unas risas fingidas y algún comentario erotico festivo si quería seguir manteniendo sus atenciones.

GB/GN

viernes, 2 de enero de 2015

CUANDO

Cuando nadie te pregunte
y nadie te responda
y vueles a ciegas,
quizás haya un sol 
que  apiadándose salga
prestándote unos rayitos 
para calentar tu soledad.

Cuando el amor se escape
como humo de cigarro
disolviéndose por tu ventana
y la luna parezca pequeña
mientras lloras por dentro y te desangras,
siempre habrá un amigo que te envie un chiste tonto  
pensado para hacerte reír en vez de llorar
y aún así lo harás.

Cuando no quede nada
por lo que merezca la pena palpitar
 y enchirse de gozo el corazón
podrás canturrear una canción
que te llene de lágrimas la cara
y así descargar de tristeza tu alma,
o escribir ciento y un puñeteros versos
sin destino  ni interlocutor 

y beberás vino para perder la noción,
o caerás en brazos ajenos
que burdamente deshojen el deseo   
y dormiràs sin sueños
noches eternas que no terminarán.
 y cuando por fin vuelvas de ese viaje, 
tu corazón una mascarada será.

Clara Serrano