música de Clara Serrano

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domingo, 15 de marzo de 2015

AÚN SIGUE VIVA



Solo me quedaron párpados, prefería verte con ellos que con mis desgastadas pupilas, turbias de tanta lágrima, de tanto horizonte lejano, que no traía más que la ensoñación de oasis en donde las caricias se escurrían de mis manos como arena entre los dedos, donde el agua prístina ahogaba más que aliviar la sed, donde las estrellas titileantes de un cielo inmenso producían miedo más que sueños.

El tiempo se corrompía sin tu esencia en mi cuerpo, un reloj de arena daliniano que no terminaba de dejar pasar el último grano, suspendido en una ingravidez, dolorosa para mi cuerpo y perversa para mi cerebro. Un último grano que dejaba en suspenso el pasado, tanto como en cruel espera el futuro.

Los últimos espasmos de una penuria que descarnaba la piel, vacía del tacto de tus manos. Tus manos.. tan pensadas y añoradas.


Los últimos suspiros de un corazón desgastándose en una guerra impía contra la falta de amor.

Era absurda la espera, los puños ya retorcidos de desazón y agotados. Los labios constreñidos en una mueca de falsa alegría. Tanta indiferencia fingida que torcía el alma en una contractura inaguantable. 

Tanto verso desgastado por el uso reiterado de las palabras. Donde el amor, el deseo y la muerte  se mezclaban en una danza macabra.

La risa hecha jirones en chistes de dudoso talante, pero como los borrachos..., deseando colgarse de una palabra que les haga llorar, reír o vociferar, con el único fin de  decirle al mundo y a si mismos que aún siguen vivos. 

Y así, con aquellas risas desaforadas y compulsivas , en la profundidad del invierno, finalmente aprendí que dentro de mí yace un verano invencible.

Clara Serrano



Este relato participa en el concurso FRASELETREANDO, con la frase de Albert Camus. " en la profundidad del invierno, finalmente aprendí que dentro de mí yace un verano invencible".

Los ganadores:

https://plus.google.com/u/0/communities/103619283315608925347/stream/bfc20725-3399-43b8-a37a-c8dfda4d500f


8 comentarios:

Alejandra Sanders dijo...

Tras la risa compulsiva puede haber mucho dolor, aun así, es mejor que las alegrías forzadas sirvan para apegarse a la vida, para, parafraseando el título, sentir que aun está viva. El texto invita a la reflexión.
Que tengas una buena noche :)

clara SL dijo...

A veces la risa es una forma de llanto.

Muchas gracias por venir a leer y dejar tu comentario. siempre tan amable, Alejandra.

Un abrazo de los grandes¡

Julia C. dijo...

Cuánta tristeza y desazón refleja tu relato. El desamor siempre nos parte en dos el alma y nos sepulta bajo un invierno que luchamos por espantar.

Muy bueno, Clara, y muy sentido. Me gustó mucho :)

Un abrazo enorme!!

clara SL dijo...

Querida Julia, siempre es un placer recibir el dulce sabor de tus palabras.

Y sí, la falta de amor es una forma mucho más cruel de muerte.Se necesitan muchas primaveras para salir de ese invierno voraz.

Un abrazo XXXL. .-)

Edgar K. Yera dijo...

Inmenso relato Clara, si las lágrimas fueran poesía, creo que dirían algo así como lo que has escrito, aunque se ahoguen en la risa de quien las vierte.
Un abrazo!

clara SL dijo...

Edgar, muchísimas gracias por tu comentariio poético,sentido e intenso.
Ha sido un placer verte de nuevo por casa.
Un abrazo grande.

Mery Pérez dijo...

Saludos Clara, un relato muy poético y que encierra tanto sentimiento y tristeza llevados estoicamente. Éxitos!

clara SL dijo...

Mery, muchísimas gracias por venir a compartir conmigo.
El estoicismo es una de las últimas bazas para no sucumbir a la tristeza.

Gracias por tus generosas palabras.

Un abrazo grande.